Si algo tiene Madrid, es que nunca dejará de sorprenderte, siempre hay un nuevo rincón por descubrir. Los jardines del Campo del Moro, es uno de esos lugares, un lugar emblemático, histórico, tranquilo, y de gran belleza.

Es un inmenso jardín  de 20 hectáreas, con más de 70 especies de plantas, flores y árboles frondosos, algunos de más de 170 años, que le dan aspecto de bosque y pradera a la vez, donde habitan pavos reales, faisanes, tórtolas y palomas.

Su nombre se debe a que en estos terrenos acamparon tropas musulmanas para atacar el Alcázar y retomarlo de los cristianos en 1109, no se llamó así hasta el siglo XIX.

Felipe II lo amplió y modificó haciendo de él un gran jardín. En 1890 tuvo lugar su última remodelación, quedando tal y como lo vemos ahora, pero no fue abierto al público hasta el año 1978.

El campo del moro salva un pronunciado desnivel, provocado por el barranco existente entre el Palacio Real y la ribera del río Manzanares.

Para la nivelación del terreno, se emplearon  escombros procedentes de las iglesias y viviendas demolidas durante la ampliación de la Puerta del Sol.

Goza de una de las mejores perspectivas de Madrid, que nos regala un majestuoso Palacio Real detrás de una inmensa alfombra verde adornada por fuentes y flores, haciendo de él un lugar de ensueño.

Curiosidades:

– Posee en su interior construcciones como la Gruta de Juan de Villanueva, el Chalé de Corcho y  la Casa Tirolesa.

– Sus dos fuentes principales, la Fuente de los Tritones y la de Las Conchas, proceden de una ubicación anterior.

– Es el único jardín de los alrededores del Palacio Real que es gestionado por Patrimonio Nacional.

– Junto a los jardines de Sabatini es uno de los lugares preferidos de los recién casados para hacerse fotografías.

Horario:

De Octubre a Marzo: de Lunes a Sábado de 10 a 18 horas. Domingo y festivos de 9 a 18 horas.

De Abril a Septiembre, de Lunes a Sábado de 10 a 20 horas. Domingo y festivos de 9 a 20 horas.

Metro: Príncipe Pío. Bus: 25, 33, 39, 41, 46, 68,  69, 75, 138.

Campo del Moro pavos reales